Elecciones Generales 2026
Escenario electoral Presidencial 2026
El estudio nacional urbano-rural realizado en febrero de 2026 revela un escenario electoral dinámico, con movimientos relevantes en los primeros lugares y una reducción en la ventaja del candidato que lideraba en enero.
El comparativo enero–febrero permite observar tendencias tempranas en un contexto aún prematuro, donde el electorado continúa mostrando niveles importantes de indecisión.
Resultados nacionales de intención de voto
Rafael López Aliaga se mantiene en el primer puesto, pero registra una caída significativa de 2.9 puntos (de 13.9% a 11.0%), reduciendo su ventaja. Keiko Fujimori consolida el segundo lugar y crece 0.8 puntos (8.2% a 8.9%), acortando la distancia con el líder.
En el tercer grupo, Alfonso López Chau muestra un avance sostenido (+0.7), alcanzando 5.1%, mientras que Carlos Álvarez retrocede un punto (de 4.9% a 3.9%), cediendo posiciones relativas.
José Williams experimentó un aumento de un punto porcentual, al subir (de 2.5 % a 3.5 %). César Acuña también presenta un ligero incremento (+0.3), situándose en 3.3%. En conjunto, el escenario refleja un liderazgo aún claro pero con tendencia a la reducción de brecha, crecimiento moderado de la segunda posición y alta fragmentación del voto, considerando además que el voto blanco/viciado/ninguno (21.4%) y el no sabe (18.8%) continúan representando un bloque considerable del electorado.
El interior podría redefinir el escenario electoral
El estudio nacional urbano-rural de febrero 2026 evidencia que el liderazgo actual de Rafael Lopez se sostiene principalmente en Lima (20.4%) y en el nivel socioeconómico A/B (22.2%), mientras que en el interior del país su respaldo baja a 6.2%, lo que sugiere un posicionamiento aún concentrado geográficamente. En contraste, la intención de voto muestra mayor dispersión en macro regiones como el Norte y el Centro. Asimismo, el voto blanco/viciado/ninguno alcanza 45.9% en el Sur y 39.6% en el ámbito rural, mientras que el “no sabe” llega a 40.8% en zona rural, indicando que el electorado fuera de Lima aún no consolida preferencias definidas. De mantenerse esta estructura, el escenario podría reconfigurarse significativamente conforme avance la campaña, especialmente si algún candidato logra capitalizar la alta indecisión en el interior del país.





























